Varias noches he pensando en estrellar mi vehículo con el que se
aproxima en el carril opuesto. Dejarme atraer por sus luces amarillas
que se reflejan en el pavimento mojado. Todos los días despierto
entre tres y cuatro de la mañana y percibo el desamparo por cada poro
descubierto y doblez de mi piel. Cada noche resguarda a uno y esas
luces son un deleite de redención.
Hace 2 días

1 rastros:
No te estrelles del todo.
Un beso Maria
:)
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