Permiso

19 septiembre 2010
Lo esperé sin nada puesto. Entre la emoción que se disipaba en la atmósfera se escuchó el bostezo fugaz que provenía desde las gradas . Rebotaba en paredes repelladas de forma vertical. Acrecentaba su rugir. He ahí que me dio la impresión que un gélido biohumano se acercaba un poco más
un poco más
un poco más
- como pidiendo permiso.

luego son: